Salir del clóset a los 60
Enfrentan
a hijos y nietos para confesarles sus sentimientos y arman vínculos con
personas del mismo sexo, después de separarse o enviudar. En Capital,
ya se casa por semana una pareja gay mayor de 60 años.
Fuente: Clarín
Durante años ajustaron sus vidas a lo que la sociedad exigía de ellos dejando de lado sus propios deseos y expectativas.
Los mandatos familiares y lo que culturalmente estaba “bien visto” los hizo reprimir, entre otras cosas, su orientación sexual. Así fue que
salieron del closet recién de grandes. Le pasó a
Mercedes Sánchez (70) y a
Marcelo Robles (62) quienes, a pocos días de la celebración del Orgullo Gay, compartieron sus historias con Clarín.
Según
Graciela Balestra, presidenta de la
Asociación Civil Puerta Abierta a la Diversidad y coordinadora del primer y único
Centro de Jubilados LGBT del país, ellos no son los únicos que blanquearon a la edad de jubilarse. “En los últimos años,
se duplicaron las consultas de adultos mayores que se acercan a pedir asistencia psicoterapéutica para salir del closet y hablar con sus familias sobre el tema”, sostiene Balestra quien remarca que también llegan
buscando un grupo de pares que los contenga y entienda. Y el reconocimiento público muchas veces viene de la mano del
casamiento. Así queda evidenciado en los números:
en lo que va del 2016, hubo más de una boda gay de mayores de 60 por semana en Capital.
Este último dato surge del
Registro Civil de la Ciudad, desde donde precisaron a Clarín que
este año ya se registraron 171 matrimonios igualitarios y que 27 de ellos fueron de personas de más de 60,
es decir que, hasta el momento, los adultos mayores resultaron
protagonistas de casi el 16% de los casamientos en el ámbito porteño,
celebrando una boda cada aproximadamente cinco días.
En el caso de Mercedes Sánchez, que es psicóloga social,
la salida del closet vino efectivamente acompañada de la unión legal con su actual pareja Claudia Lagos
(53), cuando ella tenía 67. “Ni la sociedad ni yo estábamos preparadas
antes para la verdad”, afirma Mercedes sobre la razón por la que esperó
tanto para “dejar las tinieblas”.
De joven, tuvo varias parejas heterosexuales que no funcionaron.
“Yo me aburría pero seguía buscando, pensaba que no tenía suerte con
los hombres”, resume. Eso fue hasta pasados los 30 cuando entendió lo
que le sucedía, pero se lo guardó. Por esa época, conoció a Alicia que
fue su pareja por 20 años, hasta que falleció. “
Vivíamos juntas pero decíamos que éramos amigas. La gente sospechaba pero nunca preguntaron ni nosotras contamos”,
relata. Con poco tiempo de diferencia, además de Alicia murió su mamá, y
ella se quedó sin las, hasta entonces, dos mujeres de su vida.
Recién hizo el duelo cuando llegó a Puerta Abierta y comenzó a participar de un grupo de reflexión a los 61. Dos años después,
tomó coraje y empezó a mostrarse libremente.
En ese camino, conoció a Claudia en el cumpleaños de una amiga en común
de la Asociación. “Ni bien la vi me enamoré. Ese día me contó que se
estaba mudando de la casa en la que vivía con su marido y sus cuatro
hijas”, suma. La charla siguió por Facebook hasta que concretaron una
salida. “Al final del encuentro, que empezó en una plaza y terminó en mi
casa, le dije que me gustaba mucho”, sigue Mercedes. A los pocos días,
se pusieron de novias y no se separaron más. Hace tres años, tuvieron su
matrimonio igualitario, del que participaron las hijas de Claudia y su
nietito que ahora dice que, de ese lado, tiene “dos abuelas y un
abuelo”.
Marcelo Robles
siempre se sintió atraído por los varones más que por las chicas. Sin embargo, a los 31
se casó con una mujer con la que tuvo tres hijos. Casi 20 años después,
se separó y empezó a experimentar con hombres.
“Un día los senté a mis hijos y les conté. Ellos se merecían una
explicación”, dice Marcelo quien confía que, al principio, “no les causó
ninguna gracia”.
“Con el tiempo,
cuando vieron que no me salían cuernos ni alas y que seguía siendo el mismo, la cosa se fue ablandando”, explica. Tres años después de esa revelación, conoció a través de un chat gay a
Gustavo Michanie (47), que es presidente de la
Asociación Judíos Argentinos Gays (JAG) con el que se casó el año pasado, a sus 61. Marcelo, que es arquitecto, dice que
cuando conoció a Gustavo sufrió el “efecto ladrillazo”.
“Fue como si me hubieran dado un golpe en la cabeza: sentí que por
primera vez tenía certeza absoluta de lo que quería”, cierra Marcelo,
feliz de haberse animado a dar el gran paso.
Tomado de http://www.sentidog.com/lat/2016/07/salir-del-closet-a-los-60.html en 13 de julio de 2016.